lunes, 21 de junio de 2010

“A ver un asiento para la señora por favor”


La frase que todo el mundo cree que escuchamos las embarazadas todo el tiempo al subir al bondi (bus), yo apenas la escuché una vez en 9 meses y porque subí a los gritos. Parece que las embarazadas en vez de engordar nos volvemos invisibles a los ojos de los pasajeros sentados. Casi transparentes. Porque cada vez que –viendo que nadie se percata de nuestro estado- pedimos un asiento, nos responden “Disculpá, no te vi.” Claaaro, debe ser que el bondi está lleno de chicatos (oftalmólogos anoten: poner avisos en los colectivos!), dormidos y alienados con auriculares. Aunque los peores son los “que se hacen”. Esos que te ven subir con un esfuerzo semejante al de Tévez en los partidos de la selección, y aprovechan el minuto y medio que te lleva pagar el boleto para dormirse profundamente. ¡Un papelón! ¡Una verdadera vergüenza! ¿De dónde se creen que nacieron ustedes? ¿De un repollo? ¡No señor! De una embarazada como yo que seguro necesitó el asiento que hoy ustedes niegan. ¡Desagradecidos!
Esta situación me colmó y un buen día, tomé coraje y me decidí a hacer cumplir la Ley 24.314 de 1994, que reserva determinados asientos para personas con movilidad reducida, por mano propia. Una vea arriba del bondi me dirigí enérgicamente a dos hombres sentados en sendos asientos y les dije: “Necesitaría sentarme” mientras les estiraba mi panza de 8 meses por sus caras. Uno ni mosqueó, el otro me miró, miró a su compañero y respondió:”Mirá, él es ciego y yo estoy operado de la pierna.”
Roja, bordó, borravina me fui a otro asiento más adelante pero me quedé pensando. ¿Qué hay que hacer para viajar segura y embarazada en un transporte público? Ponerse una remera que diga: Bebé a bordo o No me comí toda la fábrica de Havanna, estoy embarazada? ¿Exagerar la nota y subir con silla de ruedas o bastón? Yo, como toda ingenua todavía creo que el respeto, la educación y la solidaridad por lo demás. Pero parece que esos valores también están en peligro de extinción.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo peor es cuando queres aprovechar la cola con prioridad del super y siempre aparece alguien que ve tu panza de 9 meses, tu cara de cansancio y tu agotamiento y te dice: EL embarazo no es una enfermedad y vos tenes una vida por delante yo tengo colesteorl, estoy rengo, tengo diabetes, bal bla bla.... y es asi como nunca logras pasar el chango.... y asi muchas mas....

Meche dijo...

Subí al colectivo al grito de "si no me dan el lugar, me sentaré encima de ustedes". No sólo viajarás reposando en una cómoda butaca, sino que también te servirán café y te darán masajes en los pies.
Tenés que aprovechar tu nuevo volumen.

Magali dijo...

Jajaj! tenés razón con lo del super, si no aparece alguien te miran con un odio que parecen puñales! Meche, mañana me tomo un bondi y pruebo! ;)

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Esaaaa, se largó el blog de la embarazada salada!!
Hijosdepú dejen el asiento que la señora les va a parir en el bondi sino!!

Anónimo dijo...

Lo mejor que me pasó: una señora mayor de unos caso 90 años a juzgar por la curvatura cervical, su bastón y su pelo totalmente canoso, sentada en el primer asiento, el 106 hasta las bolas.
Sube una señora que ve a la mujer mayor y para que le de el asiento se apresura para hacer upa a su hijo de 10 años. El nene mira al a madre atónito por lo que está haciendo y dice muy bajito: mamá, bajame que me da verguenza.
La señora mayor, ni lerda ni perezosa se levanta del asiento, la cara triunfante de la otra señora con un flaco a upa que arrastra los pies, le dice: "señora baje a la criatura que le va a hacer mal a la ciática" y se volvió a sentar... ovación de pie. Euge R.

Magali dijo...

jajajaj! hay tantas historias como bondis!

Gabulet dijo...

Muy a pesar, yo debo confesar que para mi el respeto por las embarazadas existe.
Unas 4 veces durante el anio pasado, me quisieron seder el asiento en el colectivo sin estar embarazada, solo con un par de kilitos de mas y una muy mala postura.
Una senora mayor me dijo "sentate vos que estas embarazada..." El color rojo tomate tiño mi cara durante 15 extensos minutos, pero YO, con la frente bien alta le retruque el mal momento que me estaba haciendo vivir. "no, no gracias, no estoy embarazada.." ja que se creia esa!
Y lo peor de todo fue cuando el senior conductor del colectivo dijo: "a ver quien le puede dar el asiento a la seniora embarazada por favor"... y ahi si, con toda la angustia que me aquejaba el tema, me sente, calladita y mirando al piso, manteniendo mi ficticio embarazo, y me dije o te pones a dieta o te pones a dieta. No hay tu tia!

Magali dijo...

Gabulet!!! hiciste muy bien en retrucarle a la señora! A mi también me cedieron el asiento vaarias veces cuando NO estaba embrazada! Y ahora mirá lo que me pasa! nada de sentirse mal! hay que hecerles saber que no están hacinedo una buena acción! sino todo lo contrario!!!Ah! y gracias por los piropos del blog!