martes, 22 de octubre de 2013

¿Feliz? Día mamá

Desde que soy madre el festejo del día que nos homenajea es una antesala de las fiestas de fin de año. “Si la paste el año pasado con tal, este te toca con cual” y aunque más de una vez no recuerden si tomaron la pastillita de la presión o dónde dejaron los anteojos, de eso no se olvidan. Previendo situaciones embarazosas (nunca más pertinente el adjetivo ja!) me encantó la idea de mi marido -en representación de mis hijos- de irnos el finde a una Estancia hermosa, disfrutando de mucho verde, aire puro y deleitándome con empanadas, tortas y pastelitos que devoré como una cerda. Obvio que antes de irme fui a saludar a mi madre que lógicamente me ladró y me pasó factura de que hace tres años que no la pasamos con ella. Lo que obvio decir es que no fue así porque ella se fue de viaje. Detalles aparte partimos con mucha ilusión de recargar pilas y descansar sobre todas las cosas.

Fiel al estereotipo de niño ladilla de 3 años o más hijomayor fue in-su-fri-ble los casi 2 días. Pareciera que hubiera sabido que una iba a descansar para hacer todo lo contrario. Arrancó ya en el viaje enojándose porque no llegó a ver un avión que pasó sobre la ruta. Siguió con el típico falta mucho para llegar? Y eso que uno cree que al llegar se termina, no señoras… se potencia. Al bajarse del auto dice tener sueño. Al “dormí” que le propino me responde “No quiero dormir. Quiero comer”. Vamos a comer. Naaaa, yo quiero jugar… Mbue toda madre con un hijo de más o menos su edad puede completar este diálogo sin sentido como más le guste, o en realidad disguste. Cuestión que contra su voluntad fuimos a almorzar. Obvio ahí el santo de 5 meses arranca con llanto que hace saltar los techos porque tiene hambre. Tengo una teoría al respecto. El tipo oye ruido de cuchillo o tenedor y le da hambre. Sino no entiendo porque SIEMPRE que voy a comer él tiene hambre? Es como un “culo veo culo quiero”!!!

Pasada esa locura, hijomayor arranca con “Quiero ir al baño” el último grito de la moda para molestar padres y conseguir el 100% de su atención. Y como te da más vergüenza que se mee en un restaurant que te rompa 5 veces, cada 5 o 10 minutos con esa pregunta, vas. Ya harta más que harta pero vas. Llanto, pataleo para sacarlo y llevarlo al baño. Discusiones bizantinas entre querés postre, qué postre… etc. Otra vez alude sueño, entonces te ilusionás con que vas a ser feliz una horita y él se va a levantar mejor. Pero mientras lo llevás a la habitación, ve los caballos. FUISTE! Ahí arranca la cantinela. ¿Te acordás de Bart y Lisa Simpson de “¿Nos llevás a Monte Splash?” Mbue igual pero con caballitos. Rezándole internamente a la virgen de la paciencia (si es que existe) pedí el sulky para los dos. Ahí otra vez la histeria ovárica femenina. “Quiero ir. No voy. Quiero ir. No voy.” Creo que si fuera nena tendría algo de lógica… pero de varón no se la encuentro. A la rastra lo subí y me lo llevé. De camino charló hasta por los codos. Que porque nosotros vamos en “caballo con ruedas y los demás en caballos solos”, “dale mamá apurate que nos ganan”, “mirá mama, caca de caballo!”, y millones de frases a las que respondés “Ahhh, sí ¿viste?”

La tarde fue más o menos igual. Y su padre le decía, es el finde mamá vamos a portarnos bien bla bla. Y no sé si fue ahí o un rato después que se me soltó la cadena y le tiré “¿Sabés cuándo voy a pasar un buen día de la madre? Cuando se vayan de casa!” Automáticamente se me cayeron mil fichas. Y me acordé de mi mamá. Acababa de decir una guarangada. O no, no se. Salió así en medio del enajenamiento. Hijomayor ni se dio cuenta. Pero yo me quedé pensando ¿Qué nos pasa? Ella (mi mamá) ansiando tenernos a los 3. Y yo queriendo dejar uno de camino. Y me quedé reflexionando sobre eso. Cuando son chicos no deciden: la pasan con vos sí o sí. Pero cuando se vuelven mayores y educados, civilizados y tienen poder de decisión. Es decir cuando ya sí podrías pasarla bien con ellos. Se van porque ya tienen otras madres para homenajear. Es muy loco no? Al final, como madres siempre nos van a faltar 5 para el peso. ¿Seremos demasiado hincha pelotas? ¿O nacimos para aguantar lo que venga? Al punto de bancarles todo. Igual que mi mamá que a 
pesar de su enojo por no compartir su almuerzo conmigo sabe que la próxima semana, después de algunas caras largas y pasadas de factura, seguramente nos vamos a amigar y abrazar como si no hubiera pasado nada. Porque en el fondo toda mamá tiene memoria selectiva y guarda solo lo que nos hace bien a los dos. 

Al final mi fin de semana del día de la madre me hizo acordar a este comercial.


 ¿Y el tuyo cómo fue?

6 comentarios:

Paula dijo...

Me mató. Me acordaba totalmente de Monte Splash!!! Es tal cual lo describis.
Y me gustó mucho la reflexión del final. Yo tb pensé mucho este día de la madre, pensé que el mejor regalo que me podía hacer mi marido era llevarse a los chicos TODO el fin de semana.
Algún día no van a estar para pasar el día de la madre conmigo y me los voy a querer comer vivos.
Efectivamente, siempre nos van a faltar 5 para el peso.

Magali Arrigo dijo...

Graacias Paula! buena idea para el año que viene! ajaja

Mama Monstrua dijo...

Me hiciste reir con tu post!!!
Todavia tengo a mi bebe en la panza,pero ya me imagino situaciones que nose como voy a reaccionar,a todas las madres que conozco,se que sufren,se cansan y no saben a donde disparar cuando el pibe no tiene elección y tiene que estar con mamà,pero cuando el pibe crece...hay que tironearlo para que este con mamà jajajaa..me gusto tu bblog,te sigo.
besos
ayez

larecepcionista dijo...

La gata flora, a todas nos pasa. Queremos las cosas pero no las queremos así; culpo a Hollywood por hacernos creer que la vida es algo que en realidad no es.

Anónimo dijo...

Jajaja!! Con un hijomayor propio de 4 años y bebé de 10 meses, te entiendo tanto! En este momento creo que el día de la madre ideal mientras son chicos es un día en una estancia hermosa sin hijos y, cuando son grande, un día todos juntos (o sea, exactamente al revés de lo que pasa). En cuanto a lo que le pasa a tu hijo mayor, más allá de los 3 años, se llama "hermanito". Ahora le cae la ficha que la "novedad" vino para quedarse y encima a esa edad empiezan con las monadas.
Ahora, lo de que el bebé tiene hambre cuando te ponés a comer vos a mí también me pasó todo el tiempo que dí teta... ¿tendrán un chip?
Beso y me encantan tus posts.
Salgo como anónima porque no tengo blog y me pide perfil.
LadyB

Magali Arrigo dijo...

mil gracias LadyB por los piropos, ánimos y la coincidencia! Gran parte de las satuisfacciones que me el blog es encontrar mamás a las que les pasa lo mismo... me hace sentir más normal y menos "mala madre" ajaja besote!