lunes, 4 de julio de 2011

Pediatra psicólogo


La anteúltima vez que llevé a Joaco al control médico mensual, el pediatra me tiró una frase tan maravillosa, que no solo me dejó pensando días, sino que además me dije: "tenés que escribir algo en el blog" para compartir este inconmensurable pensamiento que -por lo menos en mi- marcó un antes y un después. Algo así como el "shock" de Susana o el "soy virgen" de Wanda, aunque -sinceramente- no creo que catapulte a Diego (el pediatra) a la fama.

La frase que me abrió los ojos fue: "Él –enfatizado y señalando a mi bebé- es el nuevo en la casa. Él es quien se tiene que adaptar a ustedes." Tomá. ¿No es brillante? Sí, ya se alguna estará pensando "¡Es obvio lo que dijo! No descubrió la pólvora. Pero las invito a desmenuzarla, leyendo entre líneas:

Para empezar, dice que vos como mamá no tenés que dormir zipeada en una cuna para que el nene deje de llorar, no tenés que ponerle el pañal parado porque el pibe es culo inquieto, no tenés que cenar a las 12 de la noche porque recién a esa hora se durmió, no tenés que andar con él en brazos y llevar como puedas el carrito con la otra mano para evitar el berrinche, y todos los "no tenés que" que se están ocurriendo mientras lees esto.

Pasa que sí, ya se. Cómo le cambiás los hábitos a un bebé de 1 añito que se acostumbró a dormir en tus brazos, a llorar para conseguir lo que quiere, a jugar con la comida como si fuera plastilina… ePorque seguro que a todas la primera vez que lo hizo nos resultó divertido o conveniente pero ¿Y ahora? Qué hacemos con todas costumbres que sabemos que hace mal pero... (completá con la excusa que más te guste).
Porque también es verdad que a todas nos recontrasaca repetir NO, No, nooo! hasta el hartazgo como si fueras la peor versión china del perrito de Pepsi. Pero hay que hacerlo. “Es tiempo para vos supo decirme una amiga!” (otra frase liberadora) Porque cada NO también nos libera, nos alivia, nos da la razón cuando apoyamos la cabeza en la almohada, y super agotadas pensamos "No doy más. Yo así no puedo seguir". Y siempre te ilusionás con que al día le agreguen 2 o 3 horitas y aunque sea 1 sea solo para vos.

Convenzámonos de que ellos "son los nuevos", y al igual que tu suegra, una nueva amiga o el primo del campo, se tiene que adaptar a tus horarios de sueño, cena y convivencia. No se. Por lo menos así lo veo yo, decía Nimo con las perlas blancas y negras. Si a ustedes alguna frase les cambió la forma de ver o si ésta les dispara otras cosas: Avísenme!!!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cometí y cometo millones de errores como madre primeriza, pero hay algo que me salio bien y es el habito del sueño. Me salio de carambola (por no decir un exabrupto)pero mi guru pediatra (el genio de Hugo, lo super recomiendo)me dijo que soy la envidia de las madres!! Igual, envidio a aquellas que tienen bebes fortachones que no paran de engordar... con tantas horas de sueños Lolita no para de gastar energia y gasta todas las calorias que consume!!! No hay p..... que nos venga bien no???? Besos a todas las que compartimos este hermoso sentimiento de no saber nunca que hacer

Magali dijo...

Gracias por tus palabras! y sí! es así de cierto! aprovechar lo que nos sale bien y pilotear lo que se nos hace cuesta arriba!